En un contexto donde el acceso al crédito formal no alcanza a todos, los préstamos fraudulentos se multiplican y representan un riesgo creciente para millones de personas en México. Aprender a identificarlos y protegerse es fundamental.
La magnitud del problema
Según datos de 2025, alrededor del 30% de la población adulta mexicana ha sufrido las consecuencias de esquemas informales de préstamo como “gota a gota” o modalidades similares. A su vez, más de 13 millones de mexicanos fueron víctimas de fraude digital, un incremento significativo respecto a años anteriores.
El fraude sintético pasa controles tradicionales de identidad en un 85% de los casos, y los fraudes digitales crecieron un 27% solo en el primer trimestre de 2025. Cada día se bloquean en promedio mil intentos de estafas relacionadas con las llamadas “montadeudas”, apps que prometen un crédito fácil y terminan en extorsión.
Modalidades y tácticas de los defraudadores
Los estafadores recurren a múltiples formatos para engañar a sus víctimas. Comprender su modus operandi es el primer paso para saber dónde están las trampas.
- Préstamos “gota a gota” y “montadeudas”: Tasas diarias entre el 10% y el 40%, montos pequeños (500 a 2,000 pesos) y presión de cobro violenta.
- Apps falsas de préstamo: Plataformas no reguladas que exigen pagos por anticipado y luego desaparecen, o cobran sin otorgar crédito.
- Fraude vía herramientas de IA avanzadas: Bots que imitan a instituciones oficiales y crean ofertas convincentes.
- Fraude sintético: Identidades creadas con datos reales y falsos para abrir líneas de crédito que luego se abandonan tras acumular deuda.
En muchos casos, la presión para pagar coincide con amenazas, extorsión y difusión de datos personales. La sofisticación de los criminales digitales crece junto al uso de redes sociales, apps de mensajería y sitios web falsos.
Perfiles vulnerables
Si bien cualquier persona puede ser objetivo, ciertos grupos presentan mayor riesgo por razones sociales, económicas o demográficas.
- Las mujeres, con solo el 72.8% de productos financieros formales frente al 80.9% de los hombres, recurren al crédito informal en emergencias familiares.
- Los jóvenes, atraídos por promesas de compras rápidas y descuentos falsos, suelen caer en trampas de apps impulsivas.
- Los adultos mayores y no bancarizados, con solo el 37.3% de acceso a crédito formal, son blanco de fraudes sentimentales o urgencias fiscales falsas.
La exclusión financiera y la falta de educación sobre crédito son caldo de cultivo para estas estafas.
Consecuencias de los fraudes
Quienes caen en estos esquemas enfrentan pérdidas económicas directas que, en muchos casos, superan el monto original del préstamo. Además, sufren acoso digital y amenazas constantes si no cumplen con pagos imposibles.
En el peor de los escenarios, las víctimas experimentan violencia física y psicológica. Los datos personales filtrados pueden usarse para nuevas estafas, creando un círculo vicioso de exclusión que afecta su reputación y bienestar.
La desconfianza generada en torno a los servicios financieros legítimos dificulta la inclusión de quienes más lo necesitan, fortaleciendo a los grupos criminales que obtienen ingresos millonarios.
Factores de riesgo y causas
Detrás del aumento de estos fraudes hay causas estructurales y tecnológicas que es necesario entender:
La baja inclusión financiera, la brecha tecnológica y el uso de plataformas digitales no reguladas amplían el terreno fértil para el fraude. Además, la carencia de educación financiera limita la capacidad de discernir entre ofertas legítimas y engaños.
Estrategias de prevención
La mejor defensa es la información y la precaución. Adopta estas prácticas:
- Verifica que apps y plataformas estén registradas ante CONDUSEF o PROFECO antes de compartir datos.
- Desconfía de promesas de crédito inmediato o tasas que no coincidan con el mercado.
- Educa a familiares y amigos sobre la diferencia entre opciones formales e informales.
- Denuncia cualquier irregularidad a través de canales oficiales y guarda evidencias.
La tecnología puede ser aliada: fintechs y bancos usan análisis de datos y historiales alternativos para ofrecer microcréditos responsables y seguros.
Recomendaciones finales y puntos de educación
Para fortalecerte ante el riesgo de fraudes, ten siempre presentes estos consejos:
1. Comprueba la existencia física de la entidad o sucursal. 2. Exige un contrato por escrito con tasas y plazos detallados. 3. Revisa opiniones y experiencias de otros usuarios en foros confiables. 4. Nunca compartas contraseñas, datos de tarjetas o credenciales bancarias.
Recuerda que un crédito responsable es aquel con contratos claros y transparentes, con respaldo legal y acceso a mecanismos de reclamación.
Tendencias y perspectivas
La digitalización seguirá acelerando la aparición de nuevos tipos de fraude, pero también impulsará soluciones más sólidas. La colaboración entre el sector público, la banca tradicional, las fintechs y los usuarios es esencial para proteger a quienes más lo necesitan.
Promover la inclusión financiera, invertir en educación crediticia y reforzar la regulación de plataformas digitales son pasos decisivos para construir un ecosistema de crédito más seguro y justo para todos.